15.2.08

with tired eyes, tired minds (ii)

Y entonces estaba ahi, con sus pies bajo la arena. Los pinos omitian su presencia y hacian crujir de vez en cuando alguna rama que salia disparada de su tronco. Su respiracion estaba entrecortada, sostenia el aire adentro; era uno de esos momentos en que el frio se acostaba en las paredes de sus pulmones y abrazaba su traquea. Era uno de esos dias en que le provocaba arecostarse en la ladera de la montaña y olvidar las mejillas y los labios. Aveces parecia tan deseable, cuestiones del querer, siempre resultaban en una ansiedad marcada en su estomago, daban paso a noches dificiles en las que conciliar el sueño era una tarea titanica y a mañanas donde su estomago se revolcaba en la debil luz que se escabullia por entre las persianas.

Es, era y seria cansado, mantener esto. El dia a dia peresentaba suficientes desafios como para teñir su horario de tripas revueltas y manos frias. Pero se le escapaba que no habia tiempo, ni futuro, porque el se habia encargado de sistematicamente borrar los trazos de cualquier yo que se hiciera presente en su vida.

Era uno de esos dias en el que se arrugaba en el ir y venir de la vida; se dedicaba a jugar con el viento y dejarse a si mismo flotar en el cañon que se habia convertido su vida. Sus noches se habian transformado en rutas que alternaban al otoño. No quedaba mas que lucirse ante la luna y domar el horizonte. Era, por encima de todo, el resultado de lo dificil que se le hacia la gente; nunca considero ser superior a alguien, pero todos le parecian inalcanzables, envueltos en sus pequeñeces, ideas, cultos, ideologias, todo lo que los distraia de ser.

Pero ya nada importaba enrealidad; y este era el primer dia en que tomaba conciencia de ello. Talvez era conciente de ello y lo habia sido por mucho tiempo, pero hasta ahora lo entendia. Su vida, como la de todos, estaba plagada de pequeñeces, no siendo algo negativo, corria por su mente todos los dias como lo hacian los demas. Apuraba su vida, siempre de pie en el borde del hoy, listo para el mañana (con cuidado de ingerir el hoy en una supuesta plenitud), formulaba toda clase de teorias que le dieran un poco mas de coherencia al torbellino en el que vivia. Y todo, era una completa mierda; porque por mas humano, por mas que ya no era nada y se acercaba dia a dia a articular el todo lo hacia solo; en soledad. Tenía el tenue rojo de sus labios y mejillas en el bolsillo derecho de su chaqueta, entonces no estaba enteramente solo; pero aquello era una peligrosa y fragil metafora que habia construido con pedazos perdidos de lo que murmuraba en sus sueños y no habia sido o seria algo que diera plenitud.

Hay algo del espiritu humano que lo hace peculiarmente insasciable; habia transitado estos ultimos años en un exilio del leguaje, de la socializacion, de el ser, de los grupos, de las ideologias, hasta de las mismas ideas. Asi, habia cultivado la experiencia de ser un individuo hacia una experiencia mas completa del ser; su mente no se desenvolvia en un juicio agudo de todo quien veia, ahora mas que nunca se encontraba en un entendimiento profundo de todos con quienes de encontraba. Eso mencionaban en los libros los filosofos del siglo pasado, la neoesfera; aquel lugar donde la sociabilidad humana hubiera trascendido el torpe lenguaje y hubiera una conciencia desarollada de lo que era ser. Pero ahora y tambien, mas que nunca, se destestaba a si mismo en relacion con los demas, habia realizado que sentir solo se lograba en relacion a algo; cada onza de decepcion que sentia al ahondar en los dias y las noches era sobre si mismo y su inabilidad de sumergirse en la humanidad torpe, sanguinaria, egoista y hueca.

Y estos pensamientos bebia esa tarde, sentado en aquella banca de metal, fria y estacionaria. Sus pies permaniecian debajo de la blanca arena; no lograba recordar como se encontraba sentado ahi, pero enrealidad, poco importaba. Cada uno de sus pulmones se encontraba lleno de agua hirviendo que poco a poco se derramaba por su boca. Maldecía el momento en que pidio no saber; porque en este momento y arrecostado contra esa comoda lo que mas deseaba era saber que murmuraban sus labios.

2 comentarios:

Camila dijo...

"Hay algo del espiritu humano que lo hace peculiarmente insaciable"

cierto.
y mas cuando el espiritu está lleno de bolsillos.

colores dijo...

sus relatos son muy formidables.
=)
they're enough to continue another one.
cheers. =]