Ella viste un vestido floral que recogió del suelo en la casa de alguna tía lejana, flota sobre el suelo de la ciudad mientras llora y ríe cantando canciones de libertad y alegría. Los ojos un tanto desorbitados se desplazan de una imagen a otra, con poca coherencia y suficiente amargura. Cuatro de la tarde. Cuerpo ha atracado sobre la brisa verdad.
Hablo mierda, no hay mucho que hacer en esta celda, las tablas de madera en el suelo escupen frío a mi espalda, pero lo absorbo, lo tomo, me recuerda a cuando cogía con ella. Para el momento en que las fotografías fueron tomadas tenían el sabor a carne vieja. Me rodeo de inseguridades, he dejado que habiten mi piel, como torsalos, haciendo túneles entre mis venas, pudriendo mi saludable imagen, ahora la belleza se ha ido y deja ver lo horripilante de mi cuerpo, el erotismo de gangrena, enfermedad que se come a la gente los viernes solitarios. Tranquilizante para el espíritu, soledad de aurora boreal y electricidad estática, cuarto blanco de centro de rehabilitación. Si las paredes no dan cabida vomitare por entre las grietas. Palmada en la espalda.
-"Quita tu mierda de mano de mi cuerpo"
Prueba de sangre, la mano izquierda resulta el amanecer, la derecha el atardecer, juntas en el abdomen es un eclipse que se pinta de morbo, tomando las entrañas molestas y ansiosas. Sabiduría de pupitre, conocimiento de "dale, no seas cobarde". Justo ahí, eso es una Deidad irreductible, por eso he hecho lo que tuve que hacer para llegar a la colina donde tus palabras no fueran una estatua de plasticina. Si las grietas no son suficientemente grandes dejare que el vomito cubra la piel, así dejándome a mano la excusa de estar suficientemente enfermo para comprometerme. Línea de amor olvidada, ¿acaso rayas el suelo?, vías de arado para infantes a medias, nuevas vos, nuevos el, nuevos ellos, todos y cada uno de ellos listos para ser engullidos en el momento en que tus ojos golpeen tu estomago, momento en el que será escurrido de su naciente amarga.
Hacemos el amor en teoría y nos masturbamos en la práctica. Besamos a los chicos que hablan Foucault, besamos a las chicas que hablan Marcuse, abrazamos a aquellos que conocen a Adorno y lanzamos desaire a aquellos que no. Lo que es bueno para la postura es bueno para la pose ¿no? Somos, quizás, el logro mas impresionante de la idolizacion del individuo occidental, ovejas en trajes de tigre, escupiendo teorías en semiótica, hermenéutica, economía, da igual, endulzando nuestra estética con conocimiento prestado, perpetuando justo aquello a lo que decimos oponernos. La sed de cambio del ser moderno es ahogada por el constante cambio que se promulga desde el pulpito del conocimiento, disfrazando la violencia con tolerancia y respeto, enmascarando el alma con un intelecto cultivado.
Sos una mierda y bien que sabes, por eso no soportas a quien sea que no resulte cómplice en tu mentira.
Hablo mierda, no hay mucho que hacer en esta celda, las tablas de madera en el suelo escupen frío a mi espalda, pero lo absorbo, lo tomo, me recuerda a cuando cogía con ella. Para el momento en que las fotografías fueron tomadas tenían el sabor a carne vieja. Me rodeo de inseguridades, he dejado que habiten mi piel, como torsalos, haciendo túneles entre mis venas, pudriendo mi saludable imagen, ahora la belleza se ha ido y deja ver lo horripilante de mi cuerpo, el erotismo de gangrena, enfermedad que se come a la gente los viernes solitarios. Tranquilizante para el espíritu, soledad de aurora boreal y electricidad estática, cuarto blanco de centro de rehabilitación. Si las paredes no dan cabida vomitare por entre las grietas. Palmada en la espalda.
-"Quita tu mierda de mano de mi cuerpo"
Prueba de sangre, la mano izquierda resulta el amanecer, la derecha el atardecer, juntas en el abdomen es un eclipse que se pinta de morbo, tomando las entrañas molestas y ansiosas. Sabiduría de pupitre, conocimiento de "dale, no seas cobarde". Justo ahí, eso es una Deidad irreductible, por eso he hecho lo que tuve que hacer para llegar a la colina donde tus palabras no fueran una estatua de plasticina. Si las grietas no son suficientemente grandes dejare que el vomito cubra la piel, así dejándome a mano la excusa de estar suficientemente enfermo para comprometerme. Línea de amor olvidada, ¿acaso rayas el suelo?, vías de arado para infantes a medias, nuevas vos, nuevos el, nuevos ellos, todos y cada uno de ellos listos para ser engullidos en el momento en que tus ojos golpeen tu estomago, momento en el que será escurrido de su naciente amarga.
Hacemos el amor en teoría y nos masturbamos en la práctica. Besamos a los chicos que hablan Foucault, besamos a las chicas que hablan Marcuse, abrazamos a aquellos que conocen a Adorno y lanzamos desaire a aquellos que no. Lo que es bueno para la postura es bueno para la pose ¿no? Somos, quizás, el logro mas impresionante de la idolizacion del individuo occidental, ovejas en trajes de tigre, escupiendo teorías en semiótica, hermenéutica, economía, da igual, endulzando nuestra estética con conocimiento prestado, perpetuando justo aquello a lo que decimos oponernos. La sed de cambio del ser moderno es ahogada por el constante cambio que se promulga desde el pulpito del conocimiento, disfrazando la violencia con tolerancia y respeto, enmascarando el alma con un intelecto cultivado.
Sos una mierda y bien que sabes, por eso no soportas a quien sea que no resulte cómplice en tu mentira.
1 comentario:
me gustan el ultimo párrafo y la frase sola del final
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