se desperto en un cuarto extrano, el cuarto en si no era extrano, lo habia visitado algunas veces antes, pero ya no era el mismo, el cuarto habia envejecido un poco, el tambien, sus ojos ya no eran los mismos de antes. le gustaba encontrarse en lugares extranos, le daba un sentimiento de seguridad.
derecha, izquierda. estaba aburriendose un poco, las cosas nuevas solo lo divertian por un tiempo, no le gustaba. habia tenido una conversacion que le habia dejado su estomago abatido, su espalda ligera y sus ojos confusos. escuchaba musica detras de la puerta, pero enrealidad no sabia que habia detras. el viento sollozaba al chocar con el edificio, talvez es porque el viento nunca se acostumbro a estos mounstros de concreto. imaginese! despues de miles de anos su travesia se veia interrumpida por la mediocridad. se entristecio. deverdad no sabia que pasaba. afuera del cuarto que digo, escuchaba musica, pero no sabia si era el quien queria escucharla, habia un mar de energia detras de esa puerta, sin forma, libre, se sintio terrible, despreciable, el era responsable de tomar esa libertad y asignarle, sin siquiera pedir permiso, una forma, un color, un nombre. el era era un despota, era un tirano. a medida que iba cayendo entre sus pensamientos su estomago se sentia mas incomodo.
"Andres, que hacés? estoy cansado, tene un poco de consideracion"
Derecha, izquierda. No queria que su estomago se enojara con el y trato de alejar sus pensamientos. Se dio cuenta de lo solo que estaba, en ese cuarto no existia mas que esa debil luz que entraba atravez de dos cortinas exhaustas, no existia mas que cadaveres, encarcelados. Miro la puerta, o talvez, la puerta lo miro a el. Ya nunca estaba seguro.
Estaba desesperado, la soledad lo estaba torturando. Cuando estaba solo, como todos, Andres no tenia ningun otro lugar que ver mas que adentro, la unica compania que le quedaba era si mismo, se daba que cuenta que era mediocre, vacio, una entidad de segunda mano, dispensable, ni siquiera podia entretenerse a si mismo! Por eso hablaba, por eso mucha gente habla, es la inercia que les causa su propia fealdad, el hablar los distrae a si mismos de su vacio y les da la esperanza de que los otros no se dieran cuenta de el.
Ironicamente, el habia considerado esto varias veces en su mente, deseaba si tan solo fuera un vez estar en silencio con alguien, ser vulnerable, no tener que establecer esos muros de palabras toscas y vacias. Siempre le habia incomodado la gente que era demasiado social, su habladuria le daba el indicio que, probablemente, era gente aburrida e inoriginal.
El era asi, su espejo se lo recordaba cada mañana, le sonreia.
"Acordate Andres, acordate"
Andres se sentia horrorizado de la figura en el espejo, fria.
Derecha, izquierda. Ya no se soportaba. Estaba solo, siempre estaba solo. La puerta lo miro de nuevo. Desesperado se tomo un chapuzon en ella. No llevaba su traje de buzo, era muy despistado y nunca estaba preparado, pero aun asi hizo lo posible para moverse entre la madera.
Deverdad queria encontrar una figura en el mar, deverdad queria que las lineas lo envolvieran, queria un instante de ser un ser cosmico, si tan solo un instante. Estaba frio. Triste. La musica se escuchaba cada vez menos, talvez se habia cansado de Andres, se habia cansado de su tirania. Habia tomado la decision conciente de vivir otra realidad, donde ya no era musica, no, era energia, pura, era parte de todos. Andres solto una lagrima, se encontraba en un mar de madera y sin tener su traje de buzo! se sentia ridiculo y desnudo, que pensarian los peces de el.
Derecha, izquierda. Estaba mojado, el sudor habia envuelto su cuerpo. Ya no veia nada, nada mas que un elefante en la puerta, estaba triste , probablemente, ese elfante era el.
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