11.5.08

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Ella descansa sobre uno de esos carros americanos que tanto se dejan ver en el cine de miércoles por la tarde, su tez blanca contrasta con el negro profundo del carro. Sus piernas descubiertas se reflejan en el cromo del automóvil, caen con gracia, como si el mármol hubiera desarticulado su naturaleza y se hubiera dejado ser en ella, su cabello cae sin cuidado sobre la tapa, donde el viento se toma el tiempo para acariciar. Botas de cuero, sabes de inmediato que ella deja caer las palabras de la misma manera, sin cuidado, camisón café, sabes de inmediato que ella cruza las mañanas con dificultad y quema el día por la noche, labios rojos, sabes de inmediato no sabes nada. A la mierda con los "para siempres" y con trazar con cuidado sobre la semana nuestros movimientos. ¿Cual es el uso entre la muerte y la gloria?, nunca supe distinguir entre ellas y entonces se me hace difícil contemplar las conversaciones sin tener que guardarme en el bolsillo una que otra risa. A la mierda con vos, si no te molesta claro esta. Es fácil decir esto cuando la sombra roja del café se lleva con gusto a la boca y el boulevard se retuerce entre los dedos, con gusto. Si pudiera escoger como morir no tendría que pensarlo mucho, seria en estas escaleras y a media tarde. Un pequeño muchacho que grita a la vida "Odio ser pobre, como vos. Yo tengo fósforos y televisión por cable por menos de lo que crees". De esa manera sus piernas cuelgan del balcón, desde donde el radiante carro negro levanta a la pequeña muchacha, cuyas manos descansan sobre su abdomen, hasta podría creer que quiso morir hoy, sobre ese carro y sin ninguna objeción.

Por favor matame, por favor no me mates, labios rojos y estoy seguro que no lo estoy. Algo suena en la vida que dice de una manera u otra que entre mas coincidencias decidan entre bromas y juegos dejarse caer sobre nosotros, se nos hace mas fácil recorrer nuestras venas, poros, pulmones y bocas. Balcón y botas de cuero, el aire es fresco, ventanas y pechos vestidos de marrón, la mañana es azul, fósforos y labios rojos, a la mierda con los "para siempres" y una sonrisa en la cara. Si de verdad te importaba no lo hubieras dejado tirado en el camino. Por favor matame, por favor no me mates, esta noche llevo mis maletas a un motel barato donde pueda encontrarme el pasado, pagar, mantener esto dulce. En el momento en que te importo como construyera tu figura con mis palabras le hiciste saber a la sangre que eran cuestiones de ego; si de verdad te importaba no te hubiese importado que hiciese yo. Pero esto de la responsabilidad es así ¿no? Nunca lo somos. Como dije, de morir lo haría en estas escaleras y dejando que mis brazos comenzaran a quemar estos viejos apartamentos, derramando el te con leche sobre las grietas y riendo mis pesares. Labios rojos, ¿crees que no te has esforzado?, piernas crema, ¿cual es ese nombre que estas buscando?; te ves al espejo y no sabes quien sos. ¿Viste la manera en que entro? Lleva de las manos a todos los invitados en este cuarto, ningún amigo y sabes que ella es igual. Es porque llevas un incendio en tus brazos y una tormenta en tu respiración, es porque tus labios rojos son un infierno disfrutable y tu manos son una tempestad deseable. ¿Que es eso que buscas?, sabanas y ropa derramada sobre el piso, libros a medio leer y paginas amarillas, fotos y frío de mañana. Es tan fácil cuando la sombra del te se riega sobre la lengua, cuando la brisa levanta la cara hacia la nada, cuando el tiempo queda rezagado entre el tumulto de caras que se mueven sin control.


A la mierda con vos, solo si eso te sienta, claro esta. El problema con ser alguien, con tener un nombre y llenar los pulmones con una vida de recuerdos es que nunca vas a ver a nadie mas que a vos misma, reflejada en los demás, pero ya no hay tiempo para esto ¿no?. ¿Que tal si esta es la ultima vez? Por un tiempo, quizás. Carro americano, azul de manaña, brisa y labios rojos; en casos así nunca hay nombres y con ellas nacen oportunidades de desarticular nuestra vida. ¿Has aprendido tu lección? Esta vez, quizás. Arremeter contra los días, tragarse la madrugada con un sorbo de viento y aquamarino, encontrar en la palma de la mano la posibilidad de inundar la cotidianidad con vida. Lunares sobre la tez blanca, manos que juegan con el viento, piernas que cuelgan de balcones y viento que se lleva la vida; como me hubiera gustado encontrar una parte tuya en un momento así. Demasiado, poco tiempo, nada de tiempo, tiempo, deberíamos regresar ya, regresar a todos aquellos momentos que todavía no hemos tenido. Nombres y tiempo, mañanas y llenarse la boca con "talvez". Respirar la frescura de morir solo lo encontras impensable porque así te contaron, pero si das un paso afuera, ahora que es de noche y decidís morir veras que es, de hecho, morir es la vida misma. Aun mas, lo que nunca ves es que cada instante te morís, pero aun así llevas los suspiros a la oreja y me decís que hay tiempo, hay mañana; pero si hay tiempo y hay mañana, hay pena y hay miedo, morís sin haber vivido. Se que sos terca y en este momento se te revuelve en el estomago y empezas a justificar porque no sos así, pero justificar siempre deja caer sobre la mesa el reflejo de quien sos. Estos días no duraran por mucho.

Un pequeño muchacho que le grita desde las escaleras a la vida "Odio ser pobre como vos. Tengo fósforos y televisión por cable por menos de lo que pensas". Por favor matame, por favor no me mates, Mustang negro y cromo que se traga la ternura de tus piernas. Su cuerpo se quiebra sobre el carro y respira, suelta una risa y se deja correr sobre sus labios un pequeño fuego. Mira que aquí estamos, por favor matame, por favor no me mates, hoy llevare mis maletas a un hotel barato para conocer el pasado, amontonar mis penas y felicidades e incendiar este mundo. Labios rojos y fósforos, botas de cuero y tenemos cada ciudad grande del mundo en nuestras manos. Así tragarse la noche con un sorbo de viento. A la mierda con vos y conmigo, aquí tengo una foto, una foto de nunca y así romper el hoy y llevarlo en nuestros bolsillos. Hay que tener cuidado con las botas de cuero y labios carmín. A la mierda con el cuidado.

1 comentario:

Camila dijo...

Ay que profundo...vaya escriba un libro.

ja.


ps. esta cool